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Mostrando las entradas de octubre, 2026

Barbazul: Una revisión entre la estructura y la lectura simbólica

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El cuento “Barbazul”, es uno de los clásicos más reconocidos de la literatura del género de cuento maravilloso. A continuación haré una relación entre el cuento clásico escrito por Charles Perrault y lo compararé con la versión propuesta por Clarissa Pinkola Estés en su libro Mujeres que corren con los lobos (2001). Esto, a la sombra también, de las funciones de los personajes propuesta por Propp (1971). En este sentido, la idea es develar las funciones que cumplen cada uno de los personajes, en clave de cómo lo definiría Propp, es decir, desde una estructura más clásica y estructuralista, y compararlo también con la propuesta de Pinkola Estés, que es una revisión más moderna desde una perspectiva psicológica y simbólica. Es muy interesante además, resaltar los aspectos simbólicos que Clarissa Pinkola Estés nos pone sobre la mesa, en cuanto a la relación que tienen estos cuentos y los arquetipos de personajes con la realidad de la psique femenina. La comparación en este caso permite o...

Mircea Cărtărescu, el diario del escritor.

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La primera vez que le leí comprendí que él entendía de una manera muy distinta el mundo. Aunque en su prosa se podía entrever un apocalipsis entre los sueños, la sugestión y una realidad destrozada, noté también, un impulso por la sencillez de algún hombre narrado. Me pregunté entonces: ¿A quién estará narrando? Las respuestas llegaron distantes, porque en aquel objeto que llamamos libro, existía un infinito de posibilidades, podría ser él mismo, un amigo cercano, un bucarestino cualquiera, e incluso, nosotros mismos.  Aquel libro era una preciosa edición con una sobrecubierta negra mate con un pequeño retrato de un joven militar o marinero puesto en un óvalo que funciona también como espejo. En la parte posterior se encontraba el nombre de aquel hombre, que de alguna manera cambiaría junto a otros pocos autores, mi forma de entender el mundo y la literatura: Mircea Cartarescu. Seguido, su grandiosa traductora Marian Ochoa de Eribe y finalizado con el aviso de un prólo...